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Sunday, November 15, 2020

El TALLER de ARTE VIMAAMBI, MAAM y la PANDEMIA

 

A modo de introducción:

Al contemplar el espectáculo ofrecido por el mundo y su humanidad a lo largo del año 2020 es imposible no acordarse de la obra de MAAM: "El llanto de la Amarga o las aventuras de Agreste a través de los mundos", escrita a final del siglo XX y cuyo primer acto se titula "Destrucción inminente del universo". Ahora mismo, todo parece indicar que se cumplió la profecía de la poeta y que el universo humano del pasado siglo ha quedado totalmente destruido.


La aparición súbita del COVID 19 solo admite dos hipótesis respecto a su origen: es un fenómeno engendrado por la Naturaleza o es un virus creado por el hombre en algún laboratorio secreto.


La opinión de los "expertos" sobre la cuestión está dividida aunque la verdad oficial y comúnmente admitida en todo el planeta apunta hacia la primera opción. Está implica numerosas e interesantes reflexiones, sobre el papel y la esencia misma de la Naturaleza, que expondremos más adelante. En cuanto a los "expertos" que parecen orientar las decisiones tomadas por todos los gobiernos en la pandemia: "Un carillón se arruina a sí mismo proporcionando sonido, una vela de sebo se consume dando luz. Las rayas de los tigres atraen cazadores, la rapidez de los monos atrae tramperos. Así los guerreros valerosos mueren a causa de su fuerza, los intelectuales quedan bloqueados a causa de su conocimiento; pueden utilizar el conocimiento para conocer, pero son incapaces de utilizarlo para no conocer. Así, quienes son expertos en una facultad o perceptivos en un modo de expresión pueden participar en una discusión desviada pero no en una respuesta universal." Wen-Tzu / 93.


En el caso que nos ocupa, una respuesta universal no puede obviar, en primer lugar y sin apelación posible, el origen del fenómeno que azota a la humanidad. Todos se afanan en resolver unas consecuencias sin atender con sinceridad a la causa primera. Y la consecuencia que aparece como absolutamente prioritaria en todas partes no es tratar solamente de reducir la tasa de mortandad del virus con la elaboración de una posible vacuna, sino, ante todo, de evitar a toda costa un posible colapso de la atención sanitaria y hospitalaria. Así son las cosas.


Ante estos hechos conviene detenernos en profundidad sobre los dos posibles orígenes del omnipresente virus para tratar de dilucidar cuáles tienen que ser nuestras prioridades, las de cualquier comunidad humana, de cara al futuro inmediato de todos los aspectos de nuestra vida. Sea cual sea la hipótesis verdadera, esta crisis no deja a nadie indiferente y nos obliga a proceder a una serie de cambios sustanciales que tendremos que formular.


Estos cambios están expuestos, adelantados, en la obra de MAAM que concluye con un tercer acto titulado: "Recomposición del universo. Salto evolutivo de la zonas planetarias". No hay duda de que esto es precisamente lo que necesitamos: una recomposición de nuestro universo que implique un salto evolutivo que nos aleje definitivamente de la dramática situación actual.

Para este fin vamos en primer lugar a analizar las dos hipótesis sobre el origen del virus y antes de abordar la primera opción, la del origen natural, vamos a considerar la segunda que, aunque minoritaria, no se puede de momento descartar de forma rotunda.



La 2ª hipótesis: El virus es una creación humana:

La existencia en numerosos países de laboratorios "discretos" (por no decir "secretos") de nivel 4 en términos de bio-seguridad, donde se manipula con fines inconfesables la genética de distintos elementos bioquímicos y organismos, no es ninguna novedad.  


En la obra de MAAM se menciona reiteradamente al "laboratorio de las falsas transformaciones" como una de las causas principales del peligro de destrucción inminente del universo. La presencia de una institución de estas características en Wuhan, primer epicentro de la pandemia, es una realidad sin duda bastante turbadora que da alas a la opinión difundida por los que defienden la hipótesis del origen humano del virus.

Nadie sin embargo - excepto las personas etiquetadas por los medios de comunicación como "conspiranoïdes" - opina que la propagación del virus se deba a una acción premeditada sino que todos la atribuyen a un descuido, un accidente o un fallo de seguridad.


En cualquier caso, habría que reconocer que no hay, en todo lo acontecido desde la aparición de las primeras infecciones, ningún elemento ni prueba objetiva que pueda demostrar de manera contundente, de que NO FUE ASÍ.

Además, llegado el caso, no cuesta ningún esfuerzo entender por qué nadie, no solo el gobierno chino sino ninguna institución, ningún gobierno, estaría dispuesto a reconocer públicamente que la humanidad se enfrenta por vez primera a una amenaza bioquímica completamente descontrolada. De hacerlo, el caos generado entre la población mundial sería descomunal, la situación totalmente imprevisible e incontrolable…  

A pesar de los diversos grados de locura que acostumbran a padecer, el instinto de supervivencia impone a todos los gobernantes, informados o no, abrazar y proclamar sin reservas la hipótesis del origen natural: una transmisión del virus letal desde los murciélagos a los humanos.

Con la aprobación de esta hipótesis se pretende evitar todo debate sobre los orígenes del brote e incluso se llega a tachar de “irrelevante” frente a las urgencias desencadenadas por los efectos producidos en la salud pública. Así nos encontramos todos remitidos, únicamente, al terreno y a las competencias exclusivas de las autoridades sanitarias.



Pero si seguimos con esta segunda hipótesis, resulta bastante irónico descargar sobre los “expertos” científicos la responsabilidad de organizar la vida de las personas cuando son ellos, los científicos, bioquímicos y técnicos, los que han propiciado y permitido la creación del monumental problema. Las manipulaciones genéticas a las que se dedican, que son consideradas entre la comunidad científica como un gran hito de la ciencia moderna, constituyen de facto una brutal intromisión del limitado conocimiento humano actual en el ámbito ampliamente desconocido del origen y de la realidad esencial de los procesos vitales. Y la mayoría de las motivaciones para justificarlas son espúreas, vinculadas a intereses económicos particulares y no al progreso social o humanitario colectivo. Los científicos en general y en particular los que presuntamente crearon el virus, demuestran así que no están en absoluto "preparados para no conocer”, como advierte el Wen Tzu.  


En la profecía de MAAM, la Química y la Técnica son dos personajes, aliados poderosos del bando que promueve la destrucción del universo. La estrecha y necesaria colaboración de los científicos en la elaboración de las armas más sofisticadas, más mortíferas, más letales, a lo largo de los siglos es un hecho evidente, escalofriante y digno de ser seriamente meditado.

Después de lo sucedido, cuando se está convencido de que la vida, la existencia de los genes, del ADN y del ARN surgidos del “caldo primigenio”, es en realidad un hecho fortuito imposible, que solo se debe al puro azar y que su evolución solo obedece a la necesidad: ¿Qué explicación merece la existencia del Covid 19? ¿Con qué argumentos válidos se puede defender todavía la excelencia de la manipulación genética? ¿Cómo queda, el dogma de la supuesta objetividad de las acciones de la Naturaleza? ¿Acaso no sienten los científicos la necesidad de renovar en profundidad su ideario? ¿Acaso no les ha llegado la hora de asumir cabalmente sus responsabilidades, preparándose de una vez para "no conocer"?


Esta segunda hipótesis, de ser cierta, plantea por lo tanto, como problema esencial y de urgente resolución, el papel que deben de tener en la sociedad planetaria, los científicos en general y los químicos en particular. Esta última rama de la ciencia, la química, se ha convertido en las más recientes décadas en productora incansable de miles de agentes patógenos que están causando un estrago considerable entre la salud de todo lo que está vivo: plantas, animales y personas se ven criminalmente afectados por la actividad irresponsable de los químicos. Estos venden su conocimiento y su talento a empresas que los utilizan para producir, por ejemplo, unos productos fitosanitarios que acaban provocando enfermedades entre las personas. Y esas mismas empresas fabrican a continuación los medicamentos destinados a curar estas mismas enfermedades que han provocado… ¿Se puede imaginar un escenario más perverso? ¿Será la aparición del Covid 19 la gota que colme el vaso? ¿Debería de serlo? 

 

Debería: no, rotundamente DEBE SERLO si queremos que la humanidad y el mundo tengan un futuro alentador. La ciencia no debe de ir jamás en contra de la vida, ni tampoco atreverse a interferir en unos procesos naturales que no conoce ni comprende todavía, espoleada como lo está por la Codicia, la Envidia y la Soberbia.


Estos tres últimos conceptos son también personajes que aparecen en la obra de MAAM y juegan un papel devastador como miembros activos del bando destructor del universo. En este bando militan, incluso con inconsciente buena fe, muchos científicos y “expertos” llamados a resolver de la mejor manera posible la apremiante situación sanitaria que nos afecta.  


Es hora de pedirle que despierten y exigir urgentemente, con el máximo rigor y el máximo consenso, la puesta en común de los recursos de todos los laboratorios de nivel 4 para dedicarlos EXCLUSIVAMENTE a la elaboración de una solución segura, eficaz, gratuita y universal, para contrarrestar el Covid 19, así como la paralización cautelar, inmediata y definitiva, de cualquier otro tipo de manipulación genética en todos los niveles de bioseguridad. Y esta primera medida, imprescindible, se debe tomar ya, sea esta segunda hipótesis verdadera o falsa.


La 1ª hipótesis: el virus tiene un origen natural:

 La hipótesis del origen natural es oficialmente admitida por nuestros gobiernos aunque nadie ha podido todavía certificar exactamente de qué manera el virus pasó del animal al ser humano. En cualquier caso queda planteada la cuestión de saber, dentro de los parámetros científicos mayoritariamente asumidos, qué clase de azar ha propiciado la existencia del virus, y qué clase de necesidad ha impulsado tanto su propagación entre los humanos como su asombrosa virulencia y extensión planetaria.

Esta cuestión nuevamente nos enfrenta con la capacidad de la ciencia y de los científicos para "no entender" y todo nos lleva por tanto a revisar en profundidad la premisa de objetividad de la Naturaleza de la que se han apropiado las instituciones de carácter científico así como su desprecio generalizado tanto hacia la cultura pagana aristotélica en particular como hacia las tradiciones filosófica-religiosas en general.


En la obra de MAAM encontramos una rotunda condena de la conducta mayoritaria de los científicos aparejada con una reivindicación plena de la ciencia como instrumento imprescindible para la acción creadora del Arte. Pues el Arte es el único camino para entender lo que no se entiende. Los artistas sí que están "preparados para no entender" y han demostrado ser capaces de dar "una respuesta universal" a muchos problemas que recurrentemente enfrenta la humanidad.

Por eso son muchas las voces que han denunciado en la aparición del virus, una reacción natural de la propia Naturaleza a las múltiples agresiones a la que se ha visto sometida por parte de los humanos. Para muchos científicos, la Naturaleza es un conjunto objetivo indolente, fruto del azar, desprovisto de finalidad concreta y que evoluciona por necesidad. Para los artistas es un ser vivo sensible, un organismo complejo que cumple una función precisa dentro del cosmos y evoluciona como parte diminuta de un universo en constante expansión y transformación. Esta visión de la Naturaleza se nutre también de la ciencia, a pesar de unos criterios científicos establecidos como dogmas perfectamente asimilables a los dogmas religiosos más retrógrados.



La crisis que estamos viviendo es por lo tanto no una simple crisis sanitaria, sino un auténtica crisis de la ciencia que implica una crítica radical del conjunto del conocimiento humano actual cuyo monopolio pretenden detentar los científicos. Y la primera noción que conviene revisar en profundidad es precisamente la de Naturaleza.


En la obra de MAAM la Naturaleza no es otra que la protagonista, la Amarga. Es también el planeta Tierra y como tal, la madre del otro protagonista, Agreste el soñador, arquetipo del ser humano. En consonancia con las tradiciones paganas y los postulados aristotélicos la Amarga, como todos los seres vivos, está dotada de un alma, esta "cosa" y esta palabra que tanto horroriza a los científicos que niegan vehementemente su existencia arguyendo que ellos solo ven en los procesos vitales interacciones químicas y nada más… ¡Qué le vamos a hacer!

Agreste también tiene un alma que no es otra que su amada compañera, la inmortal Crisálida, hija de la Armonía y el Sueño. El drama de la destrucción inminente del universo se manifiesta por el llanto desconsolado de la Tierra mudada en la Amarga, por la separación traumática de Agreste y Crisálida, raptada por el Olvido, por la desaparición del gran señor del Sueño, secuestrado por las Pesadillas y por la misteriosa ausencia de la pareja formada por la Vida Alada y el Ángel de las Transformaciones.  


No hay duda de que estos planteamientos son de difícil asimilación por parte de una comunidad científica tan impedida para otorgar valor alguno a la fuente de conocimiento proporcionado por la literatura poética. Sin embargo, los prejuicios no pueden ser suficientes para negar sin más la importancia de la Poesía en relación con la comprensión efectiva de la realidad de la existencia del ser humano, del mundo y del cosmos. Quieran o no, los científicos no pueden reivindicar para sus propios métodos la exclusividad del "conocimiento verdadero", despreciando cualquier otra vía de investigación de la realidad.

Si aceptamos como válida la hipótesis del origen natural del virus, el hecho de que la Naturaleza haya engendrado un patógeno mortal para el género humano dotado de estas características no es ninguna excepción. Nuestra historia demuestra que la Naturaleza nunca ha mostrado ningún reparo en provocar la muerte de seres humanos, sin importarle sus edades, sexos o condiciones sociales. Ella reparte por igual vida y muerte, engendra o mata con la misma facilidad.

Sin duda he aquí una de las razones por la que, por ejemplo, la tradición religiosa judeo-cristiana-musulmana considera la Naturaleza como la fuente de todos los males, una obra propia, nada menos, del demonio. La ciencia por su parte no se aleja mucho de esta concepción cuando parece considerar a la Naturaleza como un enemigo al que hay que vencer, doblegar o, por lo menos, enmendar y modificar sustancialmente.



Sin embargo otras tradiciones filosóficas-religiosas apuntan al contrario a que la sabiduría consiste en respetar escrupulosamente los procesos naturales y en convivir en perfecta armonía con la Naturaleza. Este postulado constituye por otra parte el fundamento del pensamiento ecológico actual, compartido, hay que reconocerlo, por numerosos científicos en su inmensa mayoría muy reacios, entre otras cosas, a toda manipulación genética de los seres vivos. Es por todo esto que el movimiento ecologista mundial está recibiendo la adhesión de un número creciente de personas, entre ellas también muchos artistas, que, aceptando la hipótesis oficial de su origen, ven en la pandemia que nos azota una consecuencia directa del maltrato infligido a la Naturaleza y estrechamente ligada a otros muchos fenómenos como el "cambio climático" o la aniquilación de la fauna salvaje.

En cualquier caso esta primera hipótesis del origen natural del virus nos sitúa inexorablemente frente a la urgente necesidad de encontrar un modo armonioso de convivir con la Naturaleza, que nos engendró y de la que, inevitablemente, somos parte.


Las aportaciones de la obra de MAAM:

 Centrándonos ahora en el terreno de la Poesía Épica que cultiva MAAM en su obra, se puede decir que hay una palabra clave de la que arranca toda respuesta universal al problema que estamos tratando. Esta palabra designa a un personaje que es también, como corresponde al Arte poético, un concepto: Armonía. Se trata de un concepto transversal, propio tanto del Arte como de la Ciencia, que sustenta todo acto de creación verdadero. Todos sabemos que, en cualquier ámbito, cuando se pierde la armonía, surgen los problemas y que cuando se restablece afloran las soluciones.

 Por eso, en el poema de MAAM, cuando la Amarga (Naturaleza) entra en crisis y en consecuencia Agreste (humano) se encuentra brutalmente separado de su amada Crisálida (Alma), es la Armonía la que recoge el cuerpo maltrecho de Agreste y lo conduce en presencia de los máximos responsables celestiales de la Vida, la pareja formada por el Gran Mago Sideral y la Soledad Primera. Estos identifican como causa principal del trastorno que afecta al universo, la desaparición de la Vida Alada y de su compañero el Ángel de las Transformaciones que achacan a la todopoderosa Tiniebla Primigenia.  


Seguidamente mandan a Agreste y a la Armonía al rescate a los desaparecidos viajando hacia el caos. En esta operación contarán, entre otros, con la estrecha colaboración de la Pureza, del Tiempo y del Nuevo Arte. Acudirán también los Seres Soñantes, los Artistas y los Navegantes Celestes, todos ellos miembros presentes y pasados de la estirpe creada por Agreste y Crisálida. Juntos librarán el combate contra la Tiniebla Todopoderosa y sus secuaces, dotados con las armas que les proporcionan personajes tales como Primpana (Princesa de las Palabras Nacientes), Azur (Príncipe de las etéreas melodías), Comoes (Príncipe del Color) o Gucali (Guardiana del Candelabro Lírico).



El segundo acto de la obra, titulado: "Viaje de los Seres de la Luz hacia el Caos. Rescate del Ángel de las Transformaciones" es el relato de los numerosos acontecimientos de esta expedición que resultará finalmente triunfante. A continuación, el Nuevo Arte, a la sazón nuevo amante de la Tierra, capitaneará la fase final del proceso que desembocará en lo que anuncia el título del tercer y último acto: la recomposición del universo y el salto evolutivo de las Zonas Planetarias, cuna de Agreste y de su estirpe de seres soñantes.

Con los pocos elementos aquí resumidos se puede deducir que frente a esta crisis provocada por el Covid 19, las que la precedieron y las que le sucederán, la humanidad se encuentra abocada a nada menos que a un trascendente salto evolutivo. Esta es la visión profética de la poeta MAAM, descrita y redactada en las últimas décadas del siglo XX.

No hay duda de que esta visión puede ser considerada, por los escépticos que comparten las ideas del biólogo francés Jacques Monod, como pura fantasía producto de la vieja cultura antropocéntrica que considera que la Naturaleza posee una esencia proyectista o finalista.

Sin embargo para las mentes que no comparten el rigor intelectual, por no decir el fanatismo, de la ortodoxia científica, que albergan espíritus capaces de reconocer y aprovechar tantos los logros de la ciencia como los méritos del Arte poético, la obra de MAAM abre una vía muy válida para formular una respuesta universal al acuciante problema que afronta actualmente la humanidad.

En el Taller de Arte Vimaambi, como parte del legado de MAAM, nos sentimos con el deber ineludible de difundir el contenido de su obra, ayudar a que llegue a cumplir con su cometido, poniendo de relieve el interés de su aportación póstuma, para la resolución necesaria del asunto que nos ocupa.  

Estamos seguros que una lectura atenta de la obra "El llanto de la Amarga o las aventuras de Agreste a través de los mundos" procurará clarificar la articulación de los numerosos elementos que confluyen en esta imponente crisis y proporcionará así valor y esperanza a los seres soñantes que somos, condenados y decididos a ser libres en nuestros actos y pensamientos.

Ese es el único objeto y la intención sincera de este texto. ¡Esperamos que lo aprovechen!


Granada noviembre de 2020.


Friday, August 14, 2020

Sobre la cuestión anti taurina: El toreo y el Arte.



A MODO DE INTRODUCCIÓN. 


Abundan las personas de todos signos políticos que simpatizan y alientan a los activistas anti taurinos. Crece en la sociedad española los detractores de la llamada “fiesta nacional”, descrita ahora como “vergüenza nacional”, espectáculo bochornoso, alentador de las bajas pasiones humanas, apreciado por sádicos gustosos de contemplar la tortura infligida a un pobre animal. Se proclama que es un espectáculo al que hay que poner fin, en nombre de la modernidad, de la decencia ética y del respecto a los animales, razones todas que justifican su total prohibición. 




Se puede observar que la simpatía hacia el pobre toro sacrificado, crece del mismo modo que crece el odio hacia los toreros y las personas involucradas en el mundo del toreo. Y no faltan voces para considerar como justo castigo las heridas o las muertes propiciadas por los astados. En estos individuos, la compasión derramada hacia el toro, no alcanza jamás al torero; va dirigida siempre hacia el animal bueno y no la merece nunca el hombre: el animal malo. 


Pienso que esta visión no es en absoluto correcta, que el toreo es Arte y que el torero, el matador de toros bravos, es un artista que se merece el respecto de todo ser humano y quiero en este breve texto exponer mis argumentos.


MATAR A UN ANIMAL Y COMERSELO.


El hecho de que gran parte de la humanidad profesa una religión que venera como Ser supremo, creador del universo y por tanto de la raza humana, al dios de Abraham, dios de pastores y ganaderos, que recibió gustoso el cordero ofrecido por Abel y despreció a los frutos de la tierra entregados por Caín, permite considerar como éticamente correcto matar a un animal para comérselo.

                

La mayoría de nuestras sociedades dan así por sentado que el ser humano, como el cerdo, es un animal omnívoro y por tanto en parte carnívoro. Queda sin embargo la duda planteada por el hecho de que nuestra estructura fisiológica es más bien de mamífero herbívoro y que la ciencia parece haber demostrado que así fue realmente: en los orígenes de la humanidad y como sucede todavía en algunas comunidades, el hombre solo comía hierbas, bayas, frutas y verduras hasta que un día, por alguna razón que ha dado lugar a muchas hipótesis, empezó a comer animales.


Algunos entre nosotros piensan que esto nunca debería de haber sucedido, y que desde luego el hombre, el hombre de nuestra época, puede sobrevivir perfectamente sin necesidad de comer animales de ninguna clase y que va siendo hora de corregir este error. De hecho millones de seres humanos subsisten sin haber probado en su vida proteínas procedentes de animal muerto. Yo mismo pienso así y aliento a los colectivos veganos a exponer sus argumentos mas contundentes, sin necesidad de detenerse en la prohibición del toreo, que es, considerado desde esta perspectiva, un tema accesorio y anecdótico. Porque yendo mucho más allá, al fondo de la cuestión, lo que hay que pedir pura y llanamente es la prohibición de matar animales y no la simple abolición de la tauromaquia.





ORIGEN del TOREO

Porque lógicamente para comer un animal es preferible (aunque no imprescindible, según se observa en algunas tradiciones) matarlo antes. Y para matarlo, en un ámbito natural como el que existía cuando la humanidad se volvió carnívora, hay que cazarlo o pescarlo. Así nacieron la caza y la pesca, las Artes de caza y las Artes de pesca, adaptadas cada una al animal que se pretende cazar o pescar. 

El toreo arranca allí, en la noche de los tiempos, con el Arte de cazar al toro bravo, un animal que abundaba en nuestra península, y en sus distintas variantes, en todo el planeta. Se trata de un ser que supera la media tonelada de peso, que es muy celoso de su espacio vital, reacciona violentamente contra cualquier amenaza y que está dotado de una cornamenta poderosa, diseñada para matar a sus depredadores naturales: leones, tigres, lobos, hienas y demás carnívoros. Se entiende que la mayoría de los cazadores preferían tirarse para el conejo, la liebre, la perdiz o incluso el ciervo o el jabalí. Matar a un toro bravo, no es coser y cantar. Más si consideramos que las primeras armas disponibles eran lanzas y flechas fabricadas con madera y piedras. Un animal grande como el toro, se caza en grupo pero solo uno, el más atrevido y hábil, es el que puede darle la muerte. Matarlo no lo puede hacer cualquiera, ni siquiera intentarlo y salir fácilmente con vida; para eso hay que tener un don especial y saber hacer uso de él. Hay que dominar muy bien el Arte de matar al toro, o sea, de torear.

         


Pero este hombre, dotado para el oficio, no puede acabar solo con un toro. Porque para poder acercarse a él lo suficiente, hasta el punto de rozarle, con el fin de clavarle una espada y alcanzar con ella el corazón del animal de una estocada certera, es imprescindible, ante todo, que el animal esté quieto, inmóvil, exhausto, rendido, agotado. Y para conseguirlo es preciso cansarlo mucho por todos los medios, perseguirlo, herirlo con lanzas para debilitarle, marearle al fin con la muleta hasta que se le nuble la vista y vaya perdiendo fuerza y aplomo. Esta es la finalidad de todos los ritos que preceden a la estocada final, en el espectáculo que ofrecen el torero y su cuadrilla y que los anti taurinos denuncian como sádica tortura del animal. 
Se equivocan, no lo es, no tiene nada que ver con la tortura que solo busca provocar sufrimiento: aquí no se busca hacer sufrir gratuitamente el toro sino sencillamente debilitarlo, dejarlo cansado y agotado para poder acercarse a él y matarlo. Es Arte de caza, sintetizado en un espectáculo, para poder llegar con éxito al acto final: la estocada mortal. 


MATAR ANIMALES y TOREAR en el SIGLO XXI.

En la actualidad se matan, cada día en el mundo millones de animales, grandes y pequeños, la mayoría con un procedimiento industrial mecanizado que cualquiera, hasta un niño, puede usar. La caza ha quedado como un deporte y el animal salvaje, naciendo y viviendo en la naturaleza, en libertad, cada vez es más escaso y desde luego no constituye la fuente principal de carne para el consumo. Los ganaderos hace tiempo que tomaron el relevo de los cazadores, impusieron sus normas, crían animales con el único fin de matarlos, “fabrican carne”, manejan lo que es un gigantesco negocio y como tales, gozan de prestigio social. 





Sin embargo son responsables de un tremendo daño ecológico, por sobre explotación de recursos naturales, provocando un grave deterioro del medio-ambiente, muchas veces irreversible, e inducen incluso enfermedades y patologías degenerativas en la salud del Ser humano. Estos hechos hacen cada vez más urgente pedir para nuestra sociedad planetaria del futuro, el fin de esta cultura basada en el consumo de carne y el sacrificio sistemático de cantidades ingentes de animales criados para el matadero. La dramática gravedad y amplitud de estos hechos, de esta masacre sin sentido, no tiene comparación alguna con el toreo.



El toreo es Arte, el torero un artista, heredero de una larguísima tradición, que se juega la vida en cada actuación, para representar un mito de gran valor simbólico. El toreo es una metáfora poética de gran calado, universal, autentica, vital. El torero simboliza a todos y cada uno de nosotros; el toro simboliza el mundo al que nos enfrentamos todos, desde el momento en el que nacemos. Descubrimos que vamos a librar irremediablemente una lucha a muerte y que además, nosotros no tenemos escapatoria porque ese mundo, tarde o temprano, nos matará. Así que no nos queda otra que luchar para demorar en todo lo posible este fatal desenlace. Luchamos, como lo hace el torero, con habilidad, con astucia, con inteligencia, con todos nuestros recursos, movidos por la voluntad de vencer y de acabar, de una estocada certera al corazón, con la tremenda fuerza bruta del mundo que, de mil maneras, amenaza nuestra vida y nuestra supervivencia. Por eso, el aficionado no acude a la plaza para “ver sufrir el toro y regocijarse con el espectáculo” como denuncian los anti taurinos. Nada más lejos de la realidad. Lo que va a presenciar es como un hombre consigue sobrevivir a un enfrentamiento a muerte con un animal mucho más grande y fuerte que él, como consigue engañarlo, doblegarlo y acabar con el. 




Y el goce que se experimenta es un goce esencialmente espiritual, que refuerza en cada uno la gana de luchar y de triunfar en todas las batallas que no tenemos más remedio que librar a lo largo de nuestra vida. Este sentimiento es alimento espiritual puro, es producto del Arte más puro. Por eso ahora y siempre, el torero que interpreta, arriesgando su vida, este espectáculo, es un artista, un hombre que se merece el respeto de todos sus semejantes. Por lo menos tanto como los ídolos de la canción moderna, actores, escritores o artistas plásticos que generan innumerables tropas de seguidores y son muy dados a proclamar que su Arte es Arte grande porque procede del sufrimiento, del dolor, del sudor y de la sangre. 


LOS ANTITAURINOS

Hay objetivamente dos clase de activistas anti taurinos. Por un lado los veganos que condenan todo uso alimenticio de los animales y parecen dispuestos a considerarlos como mascotas a falta de poder devolverlos todos a un medio natural cada vez más inexistente. Son evidentemente los anti taurinos más coherentes y sensatos. Por otro lado están los “defensores de los animales” que no renuncian a comer carne y pescado cuando se le antoja pero cuya sensibilidad se ve afectada por los sufrimientos del pobre animal y “no lo soportan”. Estos segundos, que son mayoría, suelen disfrutar con mascotas de todo tipo, objeto de todo su cariño y amor, sin ponerse seriamente a considerar si el “mascoteo” no esconde muchas veces otro tipo pernicioso de maltrato animal. No pueden condenar, en sí, lo que es la finalidad última del espectáculo ofrecido por el torero: la muerte del toro y luego hartarse de comer carnes procedentes de animales matados ni se sabe (ni se quiere saber) como. Consideran los hechos que acontecen en los mataderos industriales como un "mal necesario"...




Este pensamiento resulta claramente incoherente e hipócrita: la angustia que embarga los animales sacrificados en estos lugares no es menor que el que pueda sufrir el toro en la plaza. Lo que le molesta y le choca es que la muerte suceda en público y que la gente pague por presenciarla (parecen preferir las muertes a escondidas y sin testigos presenciales de los mataderos) y sobretodo le indigna sobre manera la “tortura infligida al animal” cuando ellos se desviven por sus mascotas: caricias, mimos, higiene, vestimenta, peluquería, atención sanitaria, enseñanza y hasta asistencia psiquiátrica llegado al caso, son algunos de los servicios que la sociedad ofrece a sus animales de compañía.




Es difícil imaginar que unas mentes así configuradas puedan entender y apreciar el valor artístico y cultural del toreo. Por tanto no cabe esperar un cambio de opinión de su parte respecto a las corridas de toros. Pero sin embargo lo que no es en absoluto de recibo es su insistencia en pedir su prohibición y su abolición. Esta actitud es, a mi entender, perfectamente asimilable a la actitud de los talibanes volando las estatuas gigantes de Buda en Afganistán o las de los milicianos del Estado Islámico destrozando Palmira. Es puro fanatismo anti-cultural, que consiste en destruir lo que no se entiende y se desprecia, en nombre de una idea supuestamente superior: sea el amor a los animales o la verdad definitiva del Corán.


La verdadera cuestión no está en prohibir o no las corridas de toros, sino en poner en entredicho la naturaleza carnívora del Ser Humano, que no es tal sino fruto de una educación y de una tradición mucho mas perniciosa que la simple tauromaquia. Esta sí que es una lucha ideológica de largo alcance y muy necesaria por muchísimos motivos que afectan directamente a la supervivencia de la humanidad. El día que esta cuestión quede resuelta, que el matar animales por cualquier motivo sea considerado como delito, que el consumo de carne animal quede reducido a un nivel anecdótico, entonces se podrá prohibir con coherencia las corridas de toros.



Para cuando llegue este día y para contribuir a salvaguardar la raza del toro de lidia, propongo substituir el espectáculo de las corridas de toros, por otro donde hombres y mujeres intenten emular la hazaña de Pasifae, esposa del rey de Creta y madre del Minotauro; creo que podría resultar muy divertido, culturalmente enriquecedor y éticamente irreprochable.

Tuesday, July 7, 2020

MYSTIQUE CONTEMPORAINE : La nouvelle mystique de MAAM et la mystique chrétienne.


Les jeudi 17 et vendredi 18 Octobre 2019, a eu lieu, à l’Université Complutense de Madrid, le 3ième congrès international: 



« Dieu dans la littérature contemporaine - Auteurs en quête d’auteur »

Dans ce cadre, le jeudi, a été présentée la conférence intitulée:

 « La nouvelle mystique de MAAM et la mystique chrétienne » 

dont nous restituons le texte :



LE PRINCE DU TEMPS :
La nuit était noire
d’un noir sans étoiles
qui embaumait l’air.
Le Prince du temps
avec des ailes de lézard superposées
volait et volait
par un ciel engommé
obscur
jusqu’aux entrailles.

Les mots surgissent depuis un lieu inconnu et le poète comme un médium inspiré et passif les recueille et les exprime sur le papier.
Ce processus a été décrit par les Surréalistes comme « écriture automatique ».
C’est un mode de création « mystérieux » directement relié aux visions et phénomènes extra-sensoriels, dans lequel n'interviennent ni la volonté, ni la raison, ni la pensée.
Ces éléments qui définissent le processus de création originel, nous autorisent à parler d'une sorte de mystique parce que ce processus s'identifie et s'oriente vers une fusion complète et harmonieuse avec le verbe, la source du mystère de la vie et l’origine de tout ce qui existe.
De cette fusion, naît le rêve du poète.
Ainsi, se présente à nous la mystique de Maria Angeles Argote Molina (MAAM).

MOTS
Mots, entre le papier et le temps: mots.
Solitude qui cherche le fleuve
pour y noyer les ombres méticuleuses qui la frôlent.

La lune reflétée par les hautes fenêtres pleure.
Silences de neige saisis par le temps
marquent rondelets le cours des jours.

La lune grandit, remonte les façades
apparaît perpétuelle entre les fissures de l'espace.
Un baiser moisi chante des chansons d'amours impossibles.

Labyrinthes qui émergent et abolissent les soupirs
avec leur poudre d'ennui, abolissent les vents, abolissent les soleils.
Dans un panneau d'hiver, entre inventions géométriques et chétives
ils abolissent l'esprit ouvert qui nous marque et nous féconde.


Et nous nous faisons vieux sans boire de la vie son cœur d'amande.
Dans les profondeurs bat l'écho de la Terre.
Dans les profondeurs rêve l'enfant avec son bateau traversant les mers.

Solitudes entreposées sur des surfaces obtuses.
Le jour est mort-né, les heures sont mort-nées
l'odeur de la mort nous berce, pleure son aspiration d'être vivante.
Solitude qui s'effondre blessée comme un pigeon
sur le trottoir gris et pourri et gris.

Mots entre le papier et le temps: mots.


DÉFINITIONS de BASE


MOT n°1 : MYSTICISME
Résultat d’un état mental qui fait que tout l’esprit de l’être humain est dédié à percevoir l’ineffable : tout ce qui n’a ni forme, ni aspects, ni qui ne peut être dépeint ni exprimé mais qui existe par les émotions qu’il génère.
Quiconque a connu cet instant où son esprit et tout son être, expérimentent une émotion bouleversante sans qu’elle se doive à quelque chose pourvu de forme ou d’aspect matériel directement saisissable, énonçable ou reconnaissable, sait qu’il existe « quelque chose » avec lequel il est possible de communiquer et de sentir des émotions très intenses autant spirituellement que physiquement. Et ce « quelque chose » est ce qui a été identifié au cours de l’histoire humaine comme la divinité.
Cela peut être « Le Prince du temps », « Dieu », « Le Seigneur », « Sa Majesté », « Jésus »… ou simplement: « Ce qui n’a pas de nom ».

MOT n° 2 : (le) MYSTIQUE
C’est un être humain dont l’esprit est fasciné par cette faculté de notre être d'établir une communication intense avec ce quelque chose « qui n’a pas de nom », qui paraît se cacher derrière les choses et qui n’est autre que l’origine de toutes les choses.
Le mystique, fasciné par le mystère de la vie, consacre entièrement la sienne à cultiver cette relation, à l’agrandir, à l’enrichir, en essayant de transmettre au monde qui l’entoure, dans ses actes et ses paroles, les enseignements profonds et les révélations qui naissent de cette relation.
Teresa de Avila (Thérèse de Jésus) et Juan de Yepes (Jean de la Croix) ont transmis leurs enseignements et ont essayé de se faire comprendre, dans un environnement régi par de rigides schémas mentaux, moraux, intellectuels, spirituels et religieux.
Comme MAAM, ils utilisèrent la langue castillane et l’Art de la poésie pour accomplir cette labeur dans la très chrétienne et très catholique Espagne du 16ième siècle.

MOT n° 3 : (la) MYSTIQUE
Ce n’est pas –bien que cela le soit dans certains cas- la version féminine de ce qui précède.
Il faut entendre par ce mot, le corpus de l’héritage du mystique, le récit particulier de son expérience, de sa vie, de ses paroles et de ses faits. De préférence, écrits de sa main, faits de sa chair, de ses os et de sa sueur.
En elle, il nous faut toujours souligner les procédés employés pour atteindre cette union parfaite avec « ce qui n’a pas de nom » et les moyens déployés pour léguer à l’Humanité les enseignements, fruits de cette connexion, c'est-à-dire « l’œuvre ».
Pour des raisons de temps, nous nous limiterons aujourd’hui à traiter ces deux aspects fondamentaux du mysticisme.


1/ L’UNION AVEC « CE QUI N’A PAS DE NOM » :

Il y a en MAAM, Teresa et Juan un mot essentiel : SOLITUDE

« Je suis la Solitude Première
belle et inévitable force
qui accompagne chaque instant de création.
Sans moi
sans ma quiétude et mon calme
le grand événement
des transformations incessantes
est impossible»

Solitude, quiétude et calme.
Dans cet état, l’âme trouve la situation physique et émotionnelle nécessaire pour prendre contact avec la divinité.
Celle-ci se donne seulement dans des lieux déterminés : que ce soit dans les jardins ou les sanctuaires naturels, LA NATURE est le lieu par excellence.
Parce qu’elle est la manifestation de tout ce qui existe et du phénomène des transformations incessantes.
C’est l’école de tous les artistes et le lieu de prédilection du mystique pour tous les peuples, toutes les cultures et toutes les époques.
Tout s’apprend en contemplant la nature et s’ouvre alors la porte qui sépare l’homme du principe créateur de l’Univers.
Teresa et Juan utilisèrent aussi les temples et les constructions, refuges de la spiritualité, édifiés au fil des siècles.
Là, la contemplation devient « oraison mentale » médiatisée par les œuvres d’art érigées en symboles propres à la religion régnante en ce temps et en ce lieu.
MAAM utilise la nature de son sanctuaire et l’emplacement privilégié de son atelier de l'Albaicin.
Leurs vies, comme toute vie humaine, sont la manifestation d’un Rêve.

RÊVE
Rêve qui ne s'éveille
et se fait nuage.
Rêve qui nous étouffe.
Le ciel était gris
la mer lointaine et belle
la terre possédée
par des géants obscurs
et mon âme perdue
tâtonnant le terrain
pour pouvoir se saisir
du passage des jours.

La contemplation permet que se produise l’union avec la divinité.
Depuis cette union, le mystique peut accéder à un nouvel état qui endort et dissipe complètement « les 3 puissances naturelles des créatures : volonté, mémoire et entendement ».
C’est le « ravissement » que décrit Teresa :
« Ravissement ou élévation ou envol dit de l’Esprit ou fascination, tout est un. Je dis que ces différents noms sont une seule et même chose et aussi s’appelle extase ».
Dans cet état, tout prend son sens, même « la compréhension qui ne comprend pas ce qu'elle comprend».
C’est alors que MAAM découvre l'Harmonie « première messagère des cieux de Lumière » qui se manifeste dans la totalité de l’Univers.
Apparaît la transcendance de toutes les choses, que MAAM décrit comme « transformations incessantes », à côté de la vanité du monde des hommes.
Teresa écrit :
« … (l’âme) se fatigue du temps passé à penser aux points d’honneur et à la tromperie qui amène à croire ce qu'est l’honneur, voit que c’est un grand mensonge et que nous vivons tous en lui… ».
Juan insiste :
« Tout l’être des créatures comparé à l’infinitude de Dieu n’est rien, et par tant l’âme qui en lui met son penchant, devant Dieu n'est rien et moins que rien… »
En cela réside un premier enseignement de toute expérience mystique « le monde des hommes, dans lequel nous sommes tous, n’est que pure tromperie.»
C’est une vérité source de douleur, de larmes et de souffrances.
Mais il existe un autre enseignement :« La divinité, qui embrasse tout, est pur amour. »
MAAM écrit :
« Amour, Amour diffusé dans tout l’univers, tu saisis maintenant l’essence de la Pureté altière et du Temps aguerri. »
C’est l’Amour Divin, que tous les mystiques célèbrent, qui les pousse à partager leurs expériences.
Ils ne peuvent cesser d’aimer ces créatures égarées, desquelles ils ont dû s’écarter pour se réfugier dans la solitude.
Et ils brûlent d’envie de leur ouvrir les yeux avec les vérités qui émanent de «ce qui n’a pas de nom».

2/ LE CORPUS DE LA MYSTIQUE (L’ŒUVRE) :

Si les processus pour se connecter avec la Divinité sont très similaires pour tous les mystiques, la façon de partager les expériences vécues, l’œuvre, est totalement singulière, unique, parce qu’elle dépend des circonstances de leurs vies.
Teresa et Juan n’ont pas eu d’autres alternatives que de s’adapter au cadre spirituel de l’Église Catholique du 16ième siècle, tenaillé par l’Inquisition.
De là, l’acharnement obsessionnel de Teresa pour obtenir le soutient de ses confesseurs et éminents lettrés de l’époque.
Quand à Juan, il ne peut le dire plus clairement :
« …ce n’est pas mon intention de m’écarter du droit chemin et de la doctrine de la Sainte Mère l’Église Catholique parce que dans ce cas, je me soumets et résigne totalement à son mandat. »
MAAM bien qu’éduquée aussi dans la très catholique Espagne franquiste, a vécu des circonstances bien différentes. Elle est fille du 20ième siècle où culmine un profond processus de rejet de toute spiritualité liée à la religion.
Ses approches sont étrangères à toute tradition religieuse. C'est pourquoi nous pouvons parler dans son cas d'une nouvelle mystique. Sa mystique découle exclusivement d’une réalité: LES MOTS et d'un rêve: LA POÉSIE.
Ses vers naissent de visions en état de transe, sans intervention ni de la volonté, ni de la raison, ni de la pensée. En cela elle garde une affinité avec les Surréalistes.
Elle n’établit pas de communication avec une seule présence, ni avec Trois qui sont Une, mais avec une multitude.
Si "au commencement était le verbe", une question se pose: D’où viennent les mots ?
MAAM dans son œuvre « El llanto de la Amarga…» trouve deux personnages lumineux : PRIMPANA la princesse des mots naissants :
« La belle Primpana
porteuse dans les ondes
du vent cristallin
des mots naissants
avec un cœur de rubis. »

Et ZORA, nymphe des bois où reposent les mots. Primpana et Azur (prince des mélodies éthérées) sont les parents du Nouvel Art, qui dirige le «saut évolutif des Zones Planétaires».
L’Harmonie et la Pureté sont témoins, sur la planète cristalline, de l’arrivée des mots.

"Ce sont les mots
-dit la Pureté-
qui viennent chercher leur cœur.
Parce que les mots
ont un cœur amovible.
Ainsi ils peuvent dormir
indéfiniment
dans les bois de Zora
leur nymphe préférée.
Ensuite quand ils veulent
s'éveiller à nouveau
ils viennent sur leurs petits sièges endormis
et joyeux ils viennent
jusqu'aux chaudes entrailles
de ma profonde cave
où leurs cœurs dorment aussi
et dans leur rêve
se transforment
et s'enrichissent."

Puis les mots sont recueillis par le poète pour alimenter, encore et encore, sa lyrique. Et c’est ainsi que son Rêve devient ŒUVRE: œuvre faite de mots et de parole.

POUR LA MER

Tu es arrivé jusqu'ici…
Tu as traversé les denses goulets de la brume
le silence proscrit des champs castrés.
Tu as roulé en écume comme chant céleste
et royale de ton manteau tu as caché la lune.
Mais à l'arrière tu laissas le sel
cette humeur saline qui me fait amoureux
cet aller et venir soutenu
par de fugaces Néréides
cet enlèvement multiple
de roches tamisées
par la langue des eaux.
Ils m'ont dérobé le calme.

Ô cœur écartelé
entre le mont, cuirasse
des rêves naissants
et l'océan palpitant
avec sa rumeur continue!
Qui pourrait être nymphe
compagne d'Artémis?
Descendre par les eaux
pures des monts
chantante et allègre
comme nouveau née
et arriver jusqu'à toi horizon salé
et arriver jusqu'à toi…
ô, lyrique contraste
de liquide métal 
et composer avec toi la symphonie
le cantique des 100.000 espèces
comme une espèce de plus
ma peau déjà nacrée
la chevelure océanique.

Vous m'avez barré le passage
immenses barricades
dans les plaines peuplées
par des êtres electroïdes
vous détenez mon rire
dans des cuves hermétiques.
Ah! Ma pureté n’est qu’un souvenir lointain!
Sur moi l'immondice
la voracité plastique.
Et je ne veux pas arriver ainsi jusqu'à toi
avec des aiguillons de mort
dans mes ondes obscures.

Et je pleure
je pleure le rêve nouvel
qui ne prospéra dans l'Aurore
je pleure la révolte
de chair corrompue…
Et je pleure et je pleure immenses
des pleurs qui fouettent
les parois de l'Âme…
Essence pure tu arrives
mers évaporées
délivrez moi du tourment
de ne pas être qui je suis
lavez mes blessures
qu'il pleuve, pleuve sur ma vie
inondez les recoins
où triomphe l'oubli.

Je veux être à nouveau messagère
du baiser authentique.
Un… à une…
le vent… chaque vague.


Traduction: Véronique Seguin, Vincent Biarnès, Jean Jacques Fresko.