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Friday, November 2, 2018

YASUMASA TOSHIMA - carta abierta a SHIGYO SOSYU



CARTA ABIERTA 

de Vincent J.M. Biarnès
presidente de la asociación
Taller de Arte Vimaambi
al señor SHIGYO SOSYU
director del museo conmemorativo
YASUMASA TOSHIMA

(Granada a 22 /10 / 2016) 


Estimado señor Shigyo Sosyu



después de muchos años de contactos por intermediación de sus sucesivos colaboradores y empleados: doña Yumiko Fusegui, don Kentaro Shinzawa y doña Misaki Abe, siento la necesidad de escribirle personalmente para agradecerle de todo corazón, su esplendida generosidad, tanto con el legado artístico de nuestro común amigo Yasumasa Toshima como conmigo mismo y mi difunta compañera Ángela (MAAM).



   Desde el año 2009 he podido seguir paso a paso su dedicación exquisita a la conservación y a la divulgación de la obra de Toshima, lo que me ha ido procurando mucha alegría. Esto también me ha permitido ir conociéndole poco a poco, por sus acciones y palabras escritas. Ahora puedo hacerme una idea bastante clara de la relación de amistad que Usted trabó con Toshima a lo largo de los 3 últimos años de su vida.



   Oímos hablar de Usted por vez primera cuando Toshima nos contó, en junio de 2003, como se puso Usted en contacto con él para pedirle que le retratara. Acostumbrado a elegir sus modelos entre la gente de la calle, fue para él una grata sorpresa que, de pronto, un aspirante a modelo le contratara y lo hiciera poniendo a su disposición un taller por un periodo de 4 años, corriendo con todos los gastos. Le encantaba esta nueva situación que suponía un cambio radical en su vida aunque, por su parte me aseguró que él “no cambiaba en nada”. Me describió a Usted como una persona seria, muy inteligente, dotada de un carácter muy fuerte, ordenado y muy trabajador aunque matizó que era también como “un niño grande” y que él era para Usted como un “nuevo juguete”. Le gustaba sobre todo la posibilidad de volver a trabajar la escultura, una disciplina que enseñó y que tenía prácticamente abandonada durante su larga estancia en España.

La última vez que hablé con él, en julio de 2005, me dijo que estaba muy satisfecho de trabajar para Usted y que había conseguido establecer una amistad basada en el respecto y la admiración reciproca.



   Después de su muerte, comenzó una relación con Usted a través de los correos y llamadas telefónicas de sus sucesivos colaboradores, Yumiko, Kentaro, Misaki. También me habló de Usted Seyoung Chung, con el motivo de la publicación del libro “TOSHIMA” de la editorial Suryusanbang, y me contó su interés en que se fuera publicando material sobre Toshima fuera de Japón. En este libro leí su primer texto sobre Toshima: “Lo negro es blanco”, que empezaba por la frase “Nunca conocí una persona tan divertida”. Es un texto lleno de sinceridad y cariño donde Usted destaca la libertad, la autenticidad y el carácter alegre y sencillo de nuestro amigo. Sus palabras están también llenas de esta “inocencia” que Usted le atribuye y que él vio en Usted cuando le calificó de “niño grande”.




   Ángela y yo seguimos con entusiasmo los pasos que dio Usted para divulgar su obra. La creación de la Galería Conmemorativa después de su acuerdo con su hijo Tom, ubicada primero en el piso donde vivió su encantadora esposa Etsuko, y luego en el impresionante edificio que alberga ahora su colección de Arte. Con esta ocasión la señorita Misaki Abe nos hizo llegar un pequeño texto en forma de currículo suyo donde reza: “ (Shigyo Sosyu) Tiene profundos conocimientos en literatura, música y arte, coleccionando las obras desde el punto de vista de su estética original. En la actualidad dirige el departamento de arte de su compañía y es el primer director del museo conmemorativo de Yasumasa Toshima, que guarda su colección personal de obras de arte y gran parte de la obra de este gran pintor Yasumasa Toshima del que fue mecenas y al que le unía una gran amistad.”

   Aquel texto nos dejo un sentimiento ambiguo por revelar cierto deseo un tanto excesivo de querer “apoderarse” del legado artístico de nuestro amigo. Nuestra opinión es que Usted adquirió, y por tanto es dueño de la mayor parte de su obra, pero su legado artístico debe de ser patrimonio de toda la humanidad y eso depende exclusivamente de la imagen de su persona que se quiera hacer pública. Ángela, requerida por Misaki para revisar su traducción, quiso trasladarle sus impresiones pero su muerte repentina le impidió hacerlo.




   El siguiente hito importante fue sin duda la exposición del año pasado en la embajada de España, de la que me enteré por un comunicado de la agencia EFE.

   En esta ocasión mi alegría se vio un tanto empañada por una frase incomprensible, en la que se afirmaba que Toshima “… se identificó tanto con la cultura española que se convirtió al catolicismo…” (¿?). Enseguida le comuniqué a Misaki que esta afirmación no era cierta en absoluto y era una mentira en toda regla. Pasado unos días Misaki me contestó, por teléfono, que se trataba de un malentendido debido a dificultades de comunicación con el personal de la embajada. Sin embargo, en el catalogo de la exposición, que tan gentilmente me ha hecho Usted llegar por intermediario del director del documental de la NHK TV, el señor Kadoya, vuelve a aparecer, en su boca (página 25), una frase incomprensible: “… es por eso que también iba muchas veces a misa.” (¿?) Falso; rotundamente falso. Que yo sepa la única misa a la que él asistió mientras estuvo en España fue la de la boda de Tom que se celebró en el templo de la iglesia evangelista de Granada y no, como afirma el señor Herrera Amigo, en una iglesia católica.

   Hay en este catálogo mucha información y muchos elementos que permiten conocer sus opiniones respecto a diversos aspectos relacionados con Toshima y que revelan claramente que hay cosas importantes, de su Arte y su persona, que Usted todavía no sabe o no comprende.

   En su charla con el señor Herrera, Usted afirma con rotundidad que asume como una misión personal encargarse de la difusión de la obra de Toshima y de dar a conocer su persona.

  Efectivamente, como propietario de la mayoría de sus cuadros, es usted la única persona en el mundo capaz de lograr con éxito la difusión de su obra.

En cuanto al conocimiento de Toshima como persona, la opinión generalizada entre los amigos de Toshima en Europa, es que, en base a las informaciones de las que disponemos, Usted ignora o desconoce muchas cosas fundamentales respecto a él y está presentando públicamente una imagen suya que se aleja bastante, en algunos aspectos, de la realidad.

No tengo más remedio que decírselo con toda franqueza y con el mayor respecto.

   Es por eso que, si Usted me lo permite, quiero ayudarle a corregir algunas cosas que nos parecen, a todos, muy importantes y que atañen directamente a la realidad de Toshima como persona y como artista. Tenga Usted en cuenta que en sus diferentes manifestaciones públicas Usted aborda muchos temas que han sido objetos de largas horas de charla entre Toshima y sus amigos durante sus más de 25 años de estancia en España; sin embargo para no alargar demasiado esta carta me voy a ceñir a un par de aspectos, los que considero más importantes:


1/ Su relación con el cristianismo.

Es evidente que históricamente Europa es cristiana y cuando Toshima llegó a España, está era un estado confesional católico. Por otra parte, resulta que el artista y el sacerdote comparten “materia de trabajo” que es el espíritu humano, la espiritualidad del Ser humano. Para decirlo brevemente digamos que el artista procura “alimento espiritual a las personas” y en cambio el sacerdote pretende “administrar la espiritualidad de las personas”. Esto ha provocado a lo largo de los siglos que el artista, cuando ha abordado los temas importantes de su oficio, que son: su concepción del mundo, del origen del hombre y de la vida, lo que podemos llamar el misterio existencial, se ha visto sometido a la censura y al dictado del poder religioso. Muy poco artistas han logrado reconocimiento universal apartándose o enfrentándose a los dogmas de la iglesia. Y muchos lo han logrado “engañando” con inteligencia a las autoridades eclesiásticas de su tiempo. Por lo menos hasta el siglo XVIII, siglo de la ilustración y de la revolución francesa, cuando cambiaron muchas cosas y la “rebelión” anticlerical tomó cuerpo entre los artistas de una forma cada vez más evidente. No se equivoque: Toshima (como Goya por ejemplo), participaba de esta corriente “anticlerical” e ilustrada y no de los planteamientos del “gran relato cristiano” propios de todo artista creyente.

   El hecho de que la iglesia haya intentado monopolizar toda expresión artística de elevado contenido espiritual, no convierte el artista espiritual en seguidor obligado de la iglesia. La espiritualidad de Toshima es, como Usted advierte de pasada, tanto sintoísta como cristiana, porque sencillamente es UNIVERSAL y no atiende a ningún dogma religioso especifico. Para decirlo de alguna forma: su espiritualidad está mucho más allá de cualquier religión.

   Por eso, afirmaciones como su supuesta conversión al catolicismo o su asidua asistencia a misa chocan tanto con la realidad que me producen una profunda perplejidad. Llegado a este punto, y descartando mentiras intencionadas, ya que Toshima no pudo haberle dicho esto, ni a Usted ni a nadie, creo que debe de haberse producido un tremendo malentendido a partir de las fotos de la boda de Tom. Su hijo se casó en una iglesia protestante porque no podía hacerlo en una iglesia católica sin previamente bautizarse y hacerse católico. Al pensar que la iglesia era católica, el personal de la embajada, conocedor de las normas católicas, pudo lógicamente deducir que se había producida una conversión. Y si está conversión se hubiera realmente producido seria también lógico pensar que Toshima acudiera regularmente a misa. El caso es que se trata de una profunda y grave equivocación. Esto es muy importante porque estoy convencido de que nadie puede entender lo que significa la obra y la vida de Toshima si no tiene claro los fundamentos de su ideología, muy desligada de cualquier dogma o credo religioso y que por tanto no se debe de vincular a ningún tipo de iglesias.



2/ Realismo solitario. 

Como Usted reconoce en alguna parte, Toshima no era un ser solitario, no vivía solo sino con su hija Nao y durante unos 10 años, con Christine y su hija Eva. Casi todos los días acudía al mediodía al bar 22 donde hacia muchas amistades. Tampoco estaba solo en el Arte ya que compartía sus inquietudes artísticas con artistas residentes o de paso por Granada, y regularmente con mi compañera Ángela (MAAM) y yo mismo. No creó escuela, formalmente, pero si ayudó muy activamente a crear nuestro Taller de Arte Vimaambi y tuvo una influencia muy grande sobre todos los artistas que llegaron a conocerle. Simplemente no le interesaba en absoluto el mundo artístico institucional y jamás colaboró con alguna institución cultural, por mera convicción ideológica. Y, efectivamente, desde este mundo institucional, él de los” artistas reconocidos”, se considera que cualquier artista que no participa de sus círculos mundanos, es un ser solitario y un creador aislado. Pero esta opinión no es cierta; es una fantasía propia de personas que tienen tendencia a considerarse como “centro del mundo”. Es en definitivo, como diría el famoso pintor holandés Rembrandt: “pura vanidad”.

Por otra parte, Toshima no era una persona triste o que se recreaba en el sufrimiento o que pensaba que la vida se nutre de la tristeza, sino que era una persona alegre, amante de la vida, que usaba el vino para vencer su timidez, facilitar su comunicación con las personas y acercarse a las mujeres que tanto le apasionaban. Como escribe Usted mismo:”… era una persona muy divertida…”. Por tanto creo que se equivoca radicalmente cuando dice que su obra transmite sufrimiento o que su vida está basada en la tristeza y en la soledad. También se equivoca Usted cuando afirma, para reforzar su imagen de “solitario”, que él no quiso vender sus cuadros. Es falso; él querría vender sus obras, vivir de su trabajo como cualquier trabajador, y a veces, como todo el mundo, necesitaba dinero. Pero era hombre que cumplía con su palabra y tenía un acuerdo verbal con el galerista (creo que se llamaba Tanaka) que le abonaba una mensualidad a cambio de los cuadros que él le enviaba desde Granada. En su acuerdo con este señor, solo podía vender su obra a través de él y no podía exponer con la intención de poner en venta sus cuadros.

Así que Toshima enviaba posibles clientes al señor Tanaka y varias veces se quejó conmigo del precio elevado que este señor pedía por sus cuadros lo que dificultaba que las ventas llegarán a concretarse. “Este señor tiene muchos cuadros míos – me decía – y yo necesito dinero. Tiene que poner precios más razonables…”.

Es por todo eso que, a mi entender, la presentación de su obra bajo el epígrafe de “Realismo Solitario” no es muy acertado. Esta opinión la comparten aquí todos sus amigos. Creo modestamente que se entendería mucho mejor el Arte de Toshima refiriéndose a él como “Realismo Místico” porque lo que de verdad él intentaba pintar es: la realidad del misterio de la vida en el universo. El universo, el cosmos, está lleno de oscuridad, de materia oscura, y es la luz en movimiento que crea en él la vida, una vida que es ante todo belleza, generosidad y nobleza. Su concepción es totalmente científica, y muy alejada de cualquier concepto religioso. Su misticismo es pasión por investigar el misterio de la vida y su realismo parte de la realidad objetiva de la existencia de nuestro mundo con su naturaleza y su humanidad. Es fundamental que Usted entienda eso si quiere hablar con propiedad del Arte de Toshima. Por supuesto que admiraba a Velásquez, a Goya, a Zurbarán, al Greco y aprendió de ellos, pero ellos pintan este mundo y Toshima, es el primero pintor que pinta el universo o, si Usted prefiere, este mundo como lo que es: una parte diminuta del cosmos. Esto es la gran diferencia y el paso de gigante que Toshima da en la historia de la pintura. Cuando pinta a Manuel (y no Miguel como aparece en el catalogo), el pordiosero albaizinero, o cuando retrata a Shosyu, el magnate japonés, pinta un punto microscópico del universo, pinta “la nada que lo es todo”. Esta es la idea cardinal del Arte de Toshima. Si no se entiende esto, no se puede entender ni su vida ni su obra.

Podríamos desarrollar muchas cosas respecto a estos temas, quizás en otra ocasión.


Para terminar querría también mencionar algo que visiblemente Usted está tratando de disimular elegantemente, quizás por deferencia hacia Tom o por simple respecto hacia normas sociales muy arraigadas, que es la relación de Toshima con las mujeres. Él tuvo muchas amantes y, en España, dos compañeras principales, primero Christine Eon y luego, en menor medida, Eve Livet. Entiendo su postura y creo que efectivamente la vida privada de Toshima no tiene por qué ser objeto de excesiva publicidad porque solo le pertenece a él. Hay sin embargo algo en el resumen biográfico de Toshima que aparece al final del catálogo que me sorprende. No aparece ninguna mención sobre su primer matrimonio y el nacimiento de sus 2 hijas. Aunque él guardara un recuerdo bastante amargo de esta relación, creo que no es justo tratar de ocultarla porque se trata de un hecho importante en su vida y porque sus hijas se merecen también algún reconocimiento público.



Estimado señor Shigyo, creo que debo dar ya fin a esta larga carta, para no resultar demasiado pesado y cargar de trabajo a su diligente traductora Misaki Abe.

Espero, de corazón, que le resulten útil mis palabras y opiniones y que sirvan para ayudarle a realizar la misión que Usted se ha impuesto de divulgar la obra y la persona de Toshima.

Es una misión que personal y modestamente comparto con Usted, ya que nuestro común amigo es un destacado miembro fundador de nuestra asociación Taller de Arte Vimaambi, de la que soy el actual presidente, y que tiene por objeto fomentar y divulgar por todos los medios posibles la creación artística contemporánea, lo que nos gusta llamar: el nuevo Arte.

Por eso estoy a su entera disposición para lo que pueda Usted necesitar de mí y le renuevo mis más sinceros agradecimientos por su espléndida generosidad hacia mi persona.

Muchas gracias señor Shigyo y hasta pronto,

Atentamente,



Vincent J.M. Biarnès